viernes, 2 de marzo de 2018

Balance de 2017

Se acabó 2017, no se si es bueno o no hacer balance. En las compañías cotizadas e incluso en las no cotizadas y de un cierto volumen y sobre todo cuando tienen que dar cuenta a los socios, es una norma presentar Balance de resultados del Año precedente en el primer trimestre del año en currso.

Puede que en esta ocasión sea bueno, porque si hago resumen del año en plan optimista, diría: un año más vivido. Y si lo hago en plan pesimista: diría aquello de: "un año menos por vivir". Vaso medio lleno, vaso medio vacío, la actitud es importante; por eso, en mi caso siempre lo veo medio lleno.

Después de pasadas las fiestas, escalada la cuesta de enero con éxito, superado el día mundial contra el cáncer y en uno de esos momentos de reencuentro con uno mismo en completo silencio y con una música suave del grupo Lessiëm me dispongo a escribir este post para haceros un resumen del año 2017. Como ya os comentaba en mayo, fui sometido a otra cirugía de pulmón de la que salí adelante de nuevo y que no me frenaron mis ganas de viajar por Europa, así que seguí en ese empeño y al final planifiqué mi viaje a Los Alpes Austriacos, por casualidad buscando cerca del Lago Constanza y Dorbirn que ya lo conocíamos de otro viaje parecido que hicimos en 2007, encontramos un apartamento a Au, un pueblecito en medio de un valle en plenos Alpes Austriacos entre Bezau y Schoppernau, ambas famosas por sus estaciones de sky. 





Fachada de una chocolatería en el centro de Bourdeaux.



No me he resistido a poneros el mapa de situación por si a alguno de los lectores se anima a viajar hasta allí, un lugar idílico para pasar un verano sin calor con unos paisajes inimaginables y unos viajes-excursiones a realizar, bonitos donde los haya.

Comenzamos el viaje el día 22 de julio en coche desde Madrid. Lo hicimos en tres etapas, Madrid-Burdeos-Ginebra-Au, donde llegamos el lunes 24 sobre las cuatro de la tarde como habíamos quedado con la propietaria del apartamento. Allí que nos plantamos Sol (mi mujer), Lolita (nuestra mascota yorkshire terrier toy) y yo mismo. Nos apetecía hacer un viaje parecido al que hicimos en 2007, recordar viejos tiempos y olvidarnos de la enfermedad y disfrutar unos días de relax, pero del de verdad, lejos del bullicio de una gran ciudad, o de una ciudad típica de veraneo, donde pasear, comer o tomar una cerveza, pueden convertirse en tarea tediosa y frustrante en la mayoría de las ocasiones agobiados por el calor y bullicio de la multitud.



Esta es una vista desde la puerta de entrada al apartamento, que por supuesto, es completamente acristalada para aprovechar la entrada de luz. Solo con mirar al horizonte y ver el color del heno, de las montañas completamente pobladas de vegetación, la pureza del aire... eran motivo suficiente para sentir la felicidad de sentirse aislado y casi habitando en el paraíso. Por supuesto que desde aquí llevábamos planificadas algunas excursiones que luego cambiamos y otras, improvisamos.



Una de las sorpresas que nos llevamos al llegar, es que inmediatamente, la dueña del apartamento, Caroline, una chica encantadora, fue con la ficha de nuestros datos a la oficina regional de turismo para conseguirnos la tarjeta de turistas que, nos daba derecho a utilizar todos los tele cabinas y remontes a los picos famosos de la zona de manera totalmente gratuita, como por ejemplo las estaciónes de sky de Schoppernau, Bezau, Mellau... y curiosamente en esas cimas, se encontraban los mejores restaurantes en los que hemos podido deleitar los platos típicos de la zona, todos exquisitos.



Esta fotografía que os pongo a la derecha, me parece de una belleza impresionante, era la tarde del 26 de julio a las 17:10 como puede observarse en el reloj de la iglesia, tarde lluviosa con una temperatura de 12 º C. y que animaba a estar en la calle disfrutando de esa lluvia limpia, sin temor a que pasara un coche y te pusiera perdido de agua, amén de que la evacuación del agua de las calles es perfecta y a pesar de la abundancia de la lluvia daba gusto estar contemplando el paisaje bucólico.

Pongo la última fotografía de las vacaciones, una vista del Lago Constanza desde la pequeña isla de Lindau, con su entrada al puerto, una de las vistas favoritas de la zona y donde pasamos un día inolvidable.

Visitamos también Insbruk, St Gallen Cuera... para volver después del puente de agosto, una vez que todo el mundo estuviera instalado en sus destinos y no tuviéramos muchos problemas de tráfico, eso sí, pasando dos días en Burdeos, disfrutando también de sus calles, casco antiguo y los restaurantes de la orilla del Ródano.

Cargamos bien las baterías para comenzar el último trimestre del año  con fuerza. Me esperaba una revisión con PET-TAC incluido de la que salí sin novedad y con la Torglobulina indetectable, un aumento de famlia, esperábamos un nieto para diciembre y decidió nacer el día diecinueve, muy próximo a navidad, se llama Alejandro y es la alegría de la familia.

Por el lado malo o la cara b, es que fue en esta ocasión a mi mujer, Sol a quien le tocó entrar en el hospital por una peritonitis, aunque con la suerte de que se le taponó y no pudieron operarla hasta enero. Ese fue el susto inesperado para que nunca podamos estar tranquilos.

Comenzó así 2018, con un nuevo miembro en la familia, mi esposa por primera vez en el quirófano y yo, que hoy acabo de pasar mi revisión, solo con analítica y ecografía y todo sigue en orden. Tiroglobulina indetectabley, la ecografía no muestra signos de que haya adenopatías, así que tranquilo hasta el mes de junio que me tocará de nuevo.

Espero tener preparadas ya las vacaciones de verano y que esa revisión no me la haga pasar preocupado, aunque de momento mi endocrino considera que hasta noviembre no hay que hacer otro PET-TAC. Simplemente me hará una analítica, en esta ocasión con la Tiroglobulina estimulada y según resultados, así actuaremos. Toca "Tocar madera".


¡Bueno va, una cerveza para celebrarlo!


Hasta la próxima entrada. 😀😀