domingo, 26 de octubre de 2014

Despejando la incógnita

En la entrada anterior me había quedado en la cita para el 6 de octubre con mi cardiólogo y la pasé. Se le había ocurrido hacerme otro eco cardiograma con una máquina nueva que acababan de instalarles y querían probar para ver si veía algo diferente que en el eco cardiograma anterior. Me llamaron puntualmente, me lo hicieron y como en el anterior, en el eco no vieron nada raro. Así que solo me quedaba esperar al día quince de octubre para la revisión con mi endocrino y director de la orquesta de mis médicos.

A pesar de mi forma de ser, en esta ocasión lo he llevado con un estrés poco habitual en mi y poco aconsejable para ningún paciente. El estrés no nos va a curar, al contrario, puede empeorar nuestra situación. El caso es que he estado tres semanas con pastillas para dormir. No podía conciliar el sueño, pensando en que lo del corazón podía ser algo muy grave y de difícil remedio.

Llegó por fin el día quince de octubre y la incógnita sigue sin despejarse, aunque algo si. Para mi, lo más importante es que la Tiroglobulina ha bajado otro poco. Ha pasado de 2,66 a 2,06. Buen dato y, creo que con ese dato como punto de apoyo, a lo que se detecta en el corazón, han decidido que en un 90% de posibilidades sea una "hipertrofia lipomatosa", dicho en cristiano, un tipo de grasa que suele producir el corazón y que es benigna, pero... como siempre, tenemos que tener algún pero que nos inquiete. Hay que vigilarla y ver su evolución, siempre comparándola con la evolución de la Tiroglobulina, por eso a mí me tranquilizó bastante que hubiera bajado un poco.

Me han dado la próxima cita para el día 26 de enero, por lo menos, voy a pasar unas navidades tranquilo, en esa cita solo me va a controlar la Tiroglobulina, aunque con estímulo del famoso Tirogen. Hasta entonces, me he prometido estar a lo mío, es decir, a ¡vivir la vida!.

Y por último, la anécdota. El hospital que me atiende en Madrid, ha puesto a disposición de los pacientes la llamada "Carpeta del paciente", donde pone a disposición de cada paciente todo su historial clínico, informes y pruebas diagnósticas realizadas. Con un visor de imágenes integrado, desde el que podemos ver nuestros TAC, PET, RM, etc. La imagen que acompaña a este artículo, es la mi corazón visto en 3D desde el "ANGIOTAC DE CORONARIAS" que me hicieron el diecinueve de septiembre.

Hasta pronto.

viernes, 26 de septiembre de 2014

La llamada.

TeléfonoTras la aventura de la semana pasada con la Resonancia Magnética y el Tac Cardíaco, solo me quedaba esperar a que sonara el teléfono con uno de esos números interminables de no se cuantas cifras que indican que la llamada procede de una centralita. Habían pasado ya tres días completos de la semana y yo estaba seguro que ésta se iba a producir, con lo cual, las posibilidades de que se produjeran, se iban acortando.

Eran las 14:00h de ayer jueves cuando sonaba el teléfono desde ese número interminable. Al atenderlo, se presentó mi cardiólogo para advertirme de que a pesar de la RM y el TAC, aún no tenían claro de qué se trataba, pero que sí, se trataba de un problema que había que acotar. Que estaban en contacto él, mi endocrino, el radiólogo y que habían llegado a la conclusión de plantear un Ecocardiograma Intraesofágico para ver el corazón por detrás. Le pregunté que en qué consistía esa prueba y cuando me lo contó, le dije que era imposible realizármela, ya que tengo una estenosis en el esófago a causa de la radioterapia en el cuello y que la goma no iba a entrar. Me lo corroboró y me dijo que la única solución que a él le quedaba, era tomar una muestra de esa zona del corazón y hacer biopsia para estar seguros de que podría tratarse de metástasis o descartarla, pero que tenía que hablarlo con su equipo, con m endocrino y mi oncólogo. Todos en Alerta máxima y yo con un stress que no puedo con él.

Quedamos en que yo siguiera con mis citas programadas, el 15 de octubre con mi endocrino y el 5 de noviembre con él y que si decidían algo antes, me avisarían.

Sobre las 16:00h, recibo un SMS comunicándome una cita con mi cardiólogo para el próximo 6 de octubre, lunes a las 9:00h. Y yo aquí con toda la incertidumbre del mundo esperando que llegue ese día para ver qué es lo que han decidido hacer conmigo. 

Cuando ya había conseguido desconectar del problema para seguir con mi vida normal, vuelta a empezar, para cuando haya conseguido olvidarlo o no pensar, volver de nuevo a la consulta y afrontar el problema. Son más de ocho años de lucha y cada vez los intervalos entre enfermedad y tranquilidad son más cortos y a esto es difícil acostumbrarse y vivir con ello.

Una vez escrito y soltada la rabia, me voy a la calle a ver pasar la vida de la que aún formo parte y disfrutar  de ella.

Hasta pronto.

sábado, 20 de septiembre de 2014

Con el corazón en un puño.

"Con el corazón en un puño". Una frase muy española y que en mi tierra se usaba mucho cuando se quería expresar una excesiva preocupación por algo.

Me las había prometido felices antes de emprender las vacaciones de verano, así me lo propuse y así ha sido. Pero a la vuelta, el día 3 de septiembre, ya tenía cita con el cardiólogo; así, para no esperar mucho tiempo con la tranquilidad. Media hora antes de la cita, hora a la que ya suelo estar en la sala de espera correspondiente, me llamaron para hacerme un electrocardiograma antes de entrar a la consulta y que el cardiólogo cuente con esos datos. La enfermera que me lo hizo; Juani, me dijo: "tiene Vd. el electro de un chaval". Eso anima bastante.

El cardiólogo fue muy puntual en llamarme a la hora citada y además se había leído en profundidad mi historia clínica que, ya va siendo abundante. Sus palabras: "Yo personalmente, viendo el ecocardiograma y el electrocardiograma, no le haría más nada, no creo que esa captación tenga importancia, pero... dado su historial, creo que lo más prudente es hacerle una resonancia cardiaca, que es lo máximo que le podemos hacer y eso nos va a permitir valorarlo mucho mejor. No se preocupe por que le den cita conmigo después de su endocrino, él mismo podrá verla en su historial junto con el informe radiológico que la acompañe.

La resonancia, me la ha citado relativamente pronto, para el día 18 (anteayer). Y si una resonancia es pesada, una cardiaca, lo es doblemente, porque tienes que seguir las instrucciones de respiración que te van dando, ya que la captación de imágenes se hace en estado de apnea durante intervalos de 10'' y a veces de 20'', como digo muy fastidioso. y dura casi una hora metido dentro del túnel.

Mi sorpresa vino al acabar la resonancia y una vez vestido. Se acercó a mi la radióloga y me dijo que había algo que no se atrevía a definir. No sabría decir si era una malformación congénita sin importancia, un coágulo u otra cosa y que debido a mi historial, (siempre mi historial), me quería hacer un TAC cardíaco de alta definición para apoyarse a la hora de dar un diagnóstico acertado. Así que al día siguiente a las 9:00h, estaba allí de nuevo en ayunas dispuesto a hacer el TAC y agradecido por haberme hecho un hueco para el día siguiente (ayer) a las 9:00h. También me llamaron muy rápido, no habían pasado 10' y de nuevo al escáner. 

Tampoco había tenido la experiencia del TAC cardíaco. Otro fastidio. Empiezan por colocarte la vía, que el día anterior me costó tres intentos, hoy ha sido a la primera. Después rasurando el pecho para conectar los electrodos y el aparato que controla la tensión. Por lo visto, el escáner va captando las imágenes sincronizado con el corazón, para distinguirlas entre el sístole y el diástole.

Cuando terminé, me vestí y ya no vino nadie a verme. Y como no tengo la cita con mi endocrino, hasta el 15 de octubre, no quería irme con la angustia de la incertidumbre, así que me me acerqué a secretaría y pregunté si podría hablar con la Radióloga que me estaba haciendo el estudio. Tuvo la deferencia de venir a hablar conmigo y me dijo que hoy (ayer) no me podía decir nada, que eran muchas imágenes a analizar y que lo tenía que ver despacio, que no me preocupara, que si era algo grave, me adelantarían la cita, bien con el cardiólogo, bien con el endocrino, que en principio no lo valoraba como algo muy grave.

Así me quedé y así estoy. Ayer todo el día preocupado y hoy tratando de quitarme la preocupación de encima para, como es habitual en mi, no preocuparme hasta que llegue el día 15. Para ese día tendré hecha otra analítica y una ecografía del cuello. Voy a quitarme de encima esa preocupación y saborear la vida en esos días que faltan hasta el día 15 de octubre.

Hasta pronto.

domingo, 27 de julio de 2014

Sorpresa pre vacacional.

Después de un mes de junio complicado y lo que llevamos de julio, igual. Problemas familiares, unos de salud y otros, normales del caminar por la vida, pero que afectan, queramos o no. Ayer 25 de julio, tuve mi última revisión pre vacacional. Mi endocrino quiso ver qué decía el ecocardiograma antes de las vacaciones, para quedarse tranquilo y dejarme tranquilo a mi también.

No iba yo muy convencido a la cita, más bien forzado y pensando en que me condicionaría las vacaciones. Lo habitual en cada revisión es que mi Tiroglobulina se vea alterada al alza, avisando de que algún problema me viene de camino. Tampoco es que vaya a las revisiones asustado, nervioso o con ansiedad. Creo que ya llegados a este punto, más bien acudo disgustado, por tener que pasar por ese estado de incertidumbre cada cierto tiempo.

Ahorrando detalles del cordial saludo habitual de mi endocrino y creo que como ya nos conocemos lo suficiente como para abundar en conversación ambigua, fue directamente al grano: "Bueno, el ecocardiograma está normal, (cosa que yo ya sabía), pero quiero que los cardiólogos evalúen esa captación que había en el PET". Para continuar diciendo... "La Tiroglobulina sigue alta, pero ha bajado con respecto al análisis de mayo, ha bajado de 3,97 a 2,66, lo que no deja de ser una buena señal". Por supuesto él siguió con toda suerte de cautelas ante ese dato, pero para mi... y sin "echar las campanas al vuelo", ha sido de gran alegría. Lo hubiera sido, si se hubiera mantenido, pero que haya bajado, creo que es una excelente señal. Si hay aún actividad tumoral en mi cuerpo, está claro que es menor que en mayo. Y como vienen las vacaciones y es tiempo de relax y disfrute, con eso me voy a quedar. Me verán los cardiólogos en septiembre y mi endocrino me ha vuelto a citar para la segunda quincena de octubre y es hasta esa fecha cuando estaré libre de preocupaciones.

Feliz verano y felices vacaciones.

Hasta pronto.

domingo, 1 de junio de 2014

Noticias que condicionan.

Que la noche antes de pasar la revisión, te den la noticia de que una buena amiga, dos años menor que tú, laringectomizada también, ha fallecido por metástasis en ambos pulmones y de difícil tratamiento, condiciona bastante la visita a la revisión pertinente para recoger los resultados de la analítica y PET-TAC. Esto, teniendo en cuenta que dos semanas antes, había recibido otra noticia similar. En esa ocasión de otro compañero y amigo laringectomizado, dos años mayor que yo y también con metástasis en ambos pulmones y en el intestino. Esta última, no se la habían visto y cuando la detectaron, era demasiado tarde, duró 24 horas. No empezaba muy bien el año, cuando otro amigo, compañero de fatigas fallecía el día 18 de enero, después de 18 meses muy duros de quimioterapia. Pero la vida continúa y no hay más remedio que seguir hacia adelante, luchando por vivir y disfrutando de los días que la vida nos sigue regalando.

Con los ánimo por los suelos, el pasado viernes 31 me fui a ver a mi endocrino. Asistí puntualmente a mi cita y puntualmente, me llamó. Confieso que no me gusta nada cuando después de saludarnos, empieza diciendo: "Bueno Torcuato...", para continuar diciendo: "En el PET-TAC no se ve nada raro, no hay ningún tipo de captación que hagan sospechar de alguna actividad, tumoral. No obstante hay una pequeña captación, en la aurícula derecha del corazón a la que los radiólogos no le dan ninguna importancia, pero recomiendan que sea el cardiólogo el que lo valore. Por otro lado, la Tiroglobulina, sí que ha subido un poco y eso me preocupa, porque puede ser debido a que haya por ahí células que están dando la lata". ¡En definitiva!. Que ni sí ni no.

Mi respuesta ha sido: Que lo del corazón no me preocupa, porque creía recordar que ya lo vieron en sendos ecocardiogramas en vísperas de dos de las cirugías, de las siete que llevo y parecía ser un defecto congénito. Por otro lado, uno de los nódulos que me extrajeron del pulmón izquierdo, estaba muy cerca del corazón y puede ser por eso. Me preocupa más la subida de la Tiroglobulina, aunque siendo realista, tampoco demasiado, ya que si el PET-TAC no ve nada, lo que pueda haber, tardará en aparecer y eso me da un margen para planear las vacaciones del verano sin tener que preocuparme de nada.

Aún así, cada vez me "atan más corto". Para descartar el tema de corazón, me ha pedido un ecocardiograma y una nueva analítica para más o menos mediados de julio. Para esa fecha tendré planeadas las vacaciones, espero que no me las fastidien los resultados, aunque poco podremos hacer antes de septiembre, caso de que no sea nada urgente.

Lo mejor de la jornada del viernes, es que después de salir de consulta con el endocrino, y dado la hora que era, bien pasadas las 14:00 h. comimos cerca del hospital y a continuación nos fuimos a hacer la primera visita a la Feria del Libro, aquí en el retiro. Hacía una tarde espléndida con una temperatura ideal para pasear, en torno a 20º C. Y fue así como redondeamos el día. Feliz porque aún tengo calidad de vida y a pesar de alguna limitaciones propias de las cirugías que llevo encima, puedo seguir haciendo lo que me gusta y sobre todo disfrutándolo.

Hasta pronto.


miércoles, 14 de mayo de 2014

Pacientes indignados.

Vivimos en esta país una situación de indignación general debido a la crisis económica por la que estamos atravesando. Pero a veces, frecuentemente diría yo, confundidos con la indignación, protestamos sin razón. He vivido en primera persona, es decir, delante de mis narices, situaciones como las que voy a describir, vivida hoy en la sala de espera de Medicina Nuclear del Hospital Rey Juan Carlos de Móstoles.

En Medicina Nuclear suelen estar las máquinas para diagnóstico por imagen dedicadas a realizar el PET-TAC y la GAMMAGRAFÍA ÓSEA. Para realizar ambas pruebas hay que inyectar al paciente un radio fármaco, por lo que están ubicadas en una zona especialmente protegida contra la radioactividad, que aunque sea mínima, en unos niveles muy bajos, necesita de especial protección tanto para el manejo de los radio fármacos como para los residuos generados por los mismos. Las máquinas son diferentes, los radio fármacos también. Pero la sala de espera y el equipo de enfermería de recepción y preparación del paciente, es el mismo.

Tenía la cita a las 8:15 h. Y he llegado como siempre suelo hacer, con treinta minutos de antelación. Al llegar paso mi tarjeta sanitaria por el dispensador de números de orden y me da el número dos. Como había una pareja de jóvenes (de unos 35 años más o menos), he supuesto que ellos tendrían el número uno como así ha sido.

Por la conversación que tenían, en voz poco discreta para el sitio, me he enterado que la prueba era para la señora y que también tenía la cita para las 8:15 h. Aunque a ella le iban a hacer una Gammagrafía Ósea y a mi un PET-TAC. Entre tanto, ha ido llegando gente a la sala de espera, todos hacían la misma operación de sacar el número de la máquina expendedora, pero nadie hablaba, por lo menos en voz alta y nadie nos enterábamos de nada, excepto de la señora de la Gammagrafía.

Sobre las 8:15 h. he visto a través de la puerta de cristal que un "repartidor", lo entrecomillo porque supongo que especializado, llega con lo que yo creo que son los radio fármacos programados para ese día. Y digo que creo, porque aunque no lo se a ciencia cierta, si se, por mi experiencia que dichos radio fármacos se piden en función de los pacientes que tienen programados para ese día. Llegan siempre en un contenedor especial, de plomo y con el signo de producto radiactivo por todas la caras de dicho contenedor. Al poco tiempo, el mismo repartidor salía con un contenedor similar con lo que supongo serían los residuos radiactivos del día anterior.

A las 8:30 h. Llaman a la señora que iba delante de mi, con el número 1. A los cinco minutos más o menos, sale con la vía puesta en el brazo derecho y explicándole al marido que le ha echado la bronca a la enfermera por el retraso de los 15 minutos después de su cita. "Lo que tienen que hacer es hacer bien su trabajo y yo no tengo la culpa de que hayan venido tarde. Y para colmo me dice que ahora me tienen que inyectar no se qué y que me tengo que ir dos horas a la calle o a una sala que tienen especial. Y que a las dos horas me lo hacen, se creerá ella que voy a estar aquí esperando dos horas, tengo que trabajar". He intentado explicarle que la gammagrafía ósea es así, que me han hecho muchas y no hay otra opción. A lo que me replica que le tenían que haber informado, que a ella nadie le ha dicho nada. Le explico que con la cita, suelen dar el protocolo de la prueba y en el viene en qué consiste. "A mi nadie me ha dicho que lo lea". Y ahí me he quedado. Me han llamado en ese momento y me he tenido que ir a hacer mi prueba y como después de inyectarme el radio fármaco para el PET-TAC hay que estar una hora en una habitación a media luz relajado, no me he enterado de nada hasta que he vuelto a salir casi a las dos horas, con mi PET-TAC realizado sin problemas.

Al salir, he preguntado a mi mujer en qué había terminado la historia de la señora de al lado y me cuenta que después de montar un escándalo a grito limpio, ha decidido que le quiten la vía, que no se inyecta el radio fármaco y que se va. Pretendían los enfermeros que les firmara un documento haciendo constar su renuncia a la prueba y también se ha negado y se ha marchado, porque tenía mucha prisa, tenía que trabajar.

He querido contar todo el desarrollo de la historia, porque me parece que en este caso, la paciente no tenía ninguna razón para protestar. Y no solo eso, sino que su comportamiento me parece deleznable. Y me lo parece por muchas razones.

La primera, es que no se puede estar tan des informada y lo primero que hay que hacer, es leer todos los documentos que se reciben en una cita. Y no me vale la excusa de que la ha recibido por teléfono, o que nadie le ha dicho que la lea. Es responsabilidad del paciente leer todo lo relacionado con su enfermedad y cuando uno recibe una cita, hay que leer todo, incluso cuando lo sabe, pues las circunstancias o los protocolos pueden cambiar.

Renunciar a la prueba, va en contra de su propia salud y de sus intereses. Además de ir en contra de otros pacientes, ya que en su lugar podían haber metido a otro.

Y desde luego, no ha valorado las consecuencias, puesto que caso de estar afectada, el diagnóstico va a ser más tardío y las consecuencias pueden ser peores, incluso trágicas. ¿Luego sería negligencia médica?. Seguro que por lo menos lo intentaría.

En resumen, lo que quiero dejar claro, es que muchas veces nos quejamos sin razón, en lo que a servicios sanitarios se refiere, incluso en detrimento de nuestra salud. Y en este caso, la queja estaba fuera de lugar. Y lo peor de todo es que irá diciendo por ahí, que le han atendido fatal en el hospital mencionado y nadie sabrá que todo ha sido debido a su ignorancia. Y muchos de sus allegados, al no conocer el verdadero motivo le darán la razón y si se tiene que manifestar por esto, lo hará y todo su círculo le seguirá. Y así va este país.

Anécdotas parecidas en los ocho años que llevo utilizando la sanidad pública, he vivido varias, creo que bastantes más de lo que sería deseable y para es muy lamentable. Quizá yo sea una excepción, pero nunca he tenido un problema que comentado con respeto haya tenido solución rápida o inmediata. Todo el personal sanitario que me ha atendido en estos ocho años, absolutamente todos, desde las señoras del servicio de limpieza de habitaciones, auxiliares, enfermeros, médicos de distintas especialidades, cirujanos, conserjes, personal de administración, etc. Absolutamente todos, me han atendido siempre con total respeto, no he tenido nunca ninguna queja para nadie. Eso sí, también he puesto de mi parte. Es lo que tendríamos que hacer siempre.

El próximo día 30 me dan los resultados de la analítica y PET-TAC de hoy, veremos si renuevo estado o cambio de estado.


viernes, 28 de marzo de 2014

Ganando tiempo a la vida.

Hoy como estaba previsto me ha tocado revisión con mi endocrino. Como siempre la noche anterior en dormivela, pensando en la puñetera Tiroglobulina, siempre la Tiroglobulina. Pero cada vez voy ganándole espacio a las malas noches. Recuerdo cuando empezaba a ponerme nervioso justo al hacerme la extracción de sangre, que antes eran dos semana antes. Pues ahí me teníais dos semanas durmiendo mal, pensando en el día de la revisión. Ahora me ha costado solo una noche.

Y bueno... aunque los niveles siguen siendo un poco altos, han bajado respecto de la última revisión que fue en enero poco después de la cirugía del pulmón izquierdo. Lo lógico en esa revisión es que hubieran bajado más de lo que bajaron, pero lo cierto es que se mantuvieron casi igual que antes de la cirugía, lo cual me desencantó bastante. Hasta que mi endocrino me dijo que era un poco pronto para hacer un juicio de valor. Ahora los niveles de Tiroglobulina han bajado un poco, muy poco pero han bajado. En octubre, antes de la cirugía estaba en 2,60, en enero, 2,06 y ahora a 1,79. Y aunque la variación es muy poca, lo que es cierto es que va ligeramente a la baja.

Con estos datos en la mano, me ha vuelto a citar para el día 30 de mayo con nueva analítica y por supuesto un PET, tal y como tenía programado desde enero por dos motivos. Ver cómo ha quedado el pulmón después de la cirugía y segundo para comprobar si queda algún nódulo por ahí que siga captando el fármaco radiactivo y por tanto maligno.

Mi estado general en este momento sigue siendo inmejorable, tengo muy buen aspecto, buen humor y de ánimo estoy casi en estado de euforia. Aprendí y sigo aprendiendo cada día a convivir con esta enfermedad y sobre todo a que no me haga sufrir lo que yo no puedo controlar, simplemente aceptarlo con la mejor disposición posible.

He titulado esta entrada, "Ganando tiempo a la vida", porque es verdad. En 2006 cuando me diagnosticaron por primera vez el cáncer de tiroides, no había ningún fármaco para combatirlo, solo existía el Yodo Radiactivo. Ahora 8 años después, los pacientes que somos refractarios al yodo radiactivo disponemos de tres fármacos, dos de ellos comercializados ya, otro en fase de comercialización, está solo a falta de la autorización del SNS y un último bastante esperanzador que está en fase III, con ensayos clínicos en diferentes hospitales de toda España. Y aunque ninguno de los fármacos es efectivo al 100%, sobre todo en un tiempo prolongado (más de dos años). Es sin duda una nueva esperanza para los que siempre hemos tenido como única opción la cirugía y siempre nos preguntábamos... ¿y el día que la cirugía no sea posible?. Por eso cuanto más tiempo ganemos a la vida, más irá avanzando la investigación con respecto al cáncer de tiroides y más posibilidades tendremos de combatirlo.

Lo dejo aquí, nos vamos al cine a disfrutar de la "buena noticia" de hoy.

Hasta pronto.


viernes, 7 de marzo de 2014

¿Sentido de la responsabilidad?

Hace dos días recibí un correo de un paciente con un Carcinoma Folicular de Tiroides, pidiéndome contactar conmigo para cambiar impresiones sobre esto precisamente. Leí el correo por la mañana y lo dejé pendiente de respuesta para por la noche. Mi sorpresa fue que por la tarde me localizó a través de Facebook y ya por la noche estuvimos cambiando impresiones sobre su cáncer, el mío y lo que a él le estaba ocurriendo, me dijo que era un seguidor de mi blog y que le había servido de mucho leer mis entradas.

En ese momento me di cuenta de que a pesar de tenerlo descuidado, lo publicado estaba ahí y efectivamente podía servir de ayuda, o de alivio a personas que comienzan con la enfermedad. Sentí como una sensación de haber faltado a deber que yo mismo me había impuesto y que debía de continuar contando mis experiencias para que sirvan a otras personas.

He decidido que así debo hacerlo y por tanto, voy a continuar escribiendo, poniéndome como meta publicar por lo menos una entrada al mes, que tampoco es tanto. Puede que esto suene ya a repetido, pero esta vez me lo voy a tomar en serio.

Debo empezar actualizando mi estado de salud que en general es bueno, tengo buena calidad de vida, humor y sigo activo al frente de la asociación. Sin embargo tuve otro contratiempo, otra vez el maldito cáncer, otra vez metástasis en el pulmón. En esta ocasión en el pulmón derecho, tres nódulos y los ganglios próximos al mediastino. Fui operado de nuevo por el mismo equipo de cirujanos que lo habían hecho con el pulmón izquierdo, el pasado 17 de diciembre, con el temor lógico de que navidad estaba a la vuelta de la esquina y a nada que se complicara algo, pasaba la Nochebuena en el hospital. Pero esta vez como ya era veterano en esto de entrar al quirófano para que me tocaran el pulmón, la estancia en el hospital fue tan solo de 48 horas. Los dolores fueron los mismos, es una operación muy dolorosa, aunque la recuperación fue bastante más rápida que en la cirugía anterior. Si no he perdido la cuenta, que creo que no, esta ha sido la séptima vez que he entrado al quirófano. Pero a pesar de todo, el día 14 de enero me incorporé a la asociación.

Ahora estoy a la espera de resultados, la próxima visita al endocrino la tengo el día 28 de marzo, solo voy a ir con una ecografía de cuello y una analítica para ver como está la Tiroglobulina. Espero que me pida un PET, para ver la captación después de la cirugía, pero eso será ya para abril.

Como comentaba antes, me encuentro bien, sin dolores. Lo único que sí noto ahora es que me cuesta subir escaleras o una cuesta, al tener los dos pulmones tocados, la capacidad pulmonar no me responde como yo quisiera, aún así me considero con una calidad de vida aceptable.

Me gustaría comentar también que tengo publicados algunos vídeos en Youtube y otros en Vimeo y que nunca he enlazado a mi blog, me da un poco de pudor. Pero a veces los he enviado de manera privada a algunas personas y me lo han agradecido sobremanera. Y es verdad que les ha servido bastante, sobre todo a personas que empezaban a hablar con habla erigmofónica y que escuchándome, les ha animado a esforzarse para conseguir un habla parecida o incluso mejor. Así que desde hoy de vez en cuando incluiré en mis entradas al blog, bien algún video publicado en alguno de mis video-blog, bien alguno nuevo hecho para la ocasión. Hoy he decidido poner este que edité poco antes de mi primera operación de pulmón. Para mi es muy entrañable porque cuento la historia en imágenes y fragmentos con sonido de cómo me ha ido transformando el cáncer. Un Carcinoma Folicular de Tiroides, es el causante de todo esto y lo peor es que aún no estoy curado, aunque espero ir teniéndolo a raya e irle ganando batalla a batalla como hasta ahora.

Ahí va el video:




Por hoy no cuento nada más, espero que las circunstancias no me impidan seguir con el reto que me he puesto.


Historia de mi cáncer from Trofer on Vimeo.