martes, 11 de enero de 2011

Pasado un tiempo...

El tiempo pasa volando, hace justo seis meses desde mi última entrada al blog. Hacer un resumen de todo este tiempo pasado me va a resultar bastante fácil, puesto que no han habido muchos cambios en mi estado.
Por empezar donde lo dejé, tengo que decir que no ha sido un verano fácil de sobrellevar, mi problema con la deglucción fue empeorando, no me atreví a viajar, puesto que no estaba para comer en ningún restaurante, ni muchas cosas, incluso, ni pude viajar a Sevilla a unas bodas a las que estaba invitado y que me apetecía bastante asistir. El caso es que en Agosto ya no podía más y me puse en manos del especialista de digestivo, que a la vista de las circunstancias programó una dilatación mediante sonda de balón para el día 7 de septiembre. Ingresé ese mismo día a las dos de la tarde para entrar en el quirófano sobre las diez de la noche. Fue con anestesia general y la dilatación que me hicieron tampoco fue la esperada ni la adecuada. Habían programado una dilatación de 12 mm y se tuvo que quedar en 9 mm., les dio un poco miedo dilatar más puesto que el riesgo a desgarrar el esófago era muy alto. El alta hospitalaria me la dieron el día 8 a las seis de la tarde.
Habían pasado ya 20 días después de la dilatación y la verdad es que no había mejorado absolutamente nada, si cabe, hasta creo que había empeorado. Tuvo que pasar todo el mes de septiembre, y fue en la primera semana de octubre cuando empecé a sentir una leve mejoría, fui forzando poco a poco el esfínter obligándolo en las comidas, hasta que pude con el chuletón y el jamón, que para mí son siempre las pruebas infalibles de que se puede ir tirando. No es que esté al 100%, pero sí está en un nivel aceptable si lo comparo con el verano. Ahora lo que espero y deseo es que se mantenga mucho tiempo en ese nivel.
Hemos entrado en un nuevo año y no puedo decir que comience bien para mi. Ayer día 10 estuve visitando a mi endocrino para ver los resultados de las últimas pruebas, una ecografía y una analítica y así como en la ecografía no se ve nada anormal, ni cambios significativos de la de septiembre, sin embargo la analítica ha disparado de nuevo la alarma. Los niveles de Tiroglobulina han subido una barbaridad, desde 2,17 a 3,99. Según el Dr. hasta niveles de 2, puede ser que no haya actividad tumoral, sin embargo a esos niveles de cuatro, es signo evidente que de nuevo hay actividad tumoral.
Ante una noticia así, a pesar de lo pasado, es inevitable quedarse de nuevo como una piedra, casi es automática la pregunta ¿y que tengo que hacer?, como automática también es la respuesta, ya que no queda otra que esperar. Esperar a que de la cara, a que sea detectable, visible a los aparatos de exploración y entonces actuar. A partir de aquí, un millón de congeturas, de posibles consecuencias, miedo, temor y todo de lo que como ser humano, uno es capaz. Y a pesar de que soy optimista y luchador, cuesta mantener la compostura, cuesta no hundirse y sobre todo, cuesta no enfadarse con la situación. Supongo que tendrán que pasar unos días para recuperar el ánimo perdido ante la noticia.
Por hoy, lo voy a dejar aquí, espero que no vuelva a pasar tanto tiempo hasta mi próxima entrada, así que será hasta pronto.

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