lunes, 29 de marzo de 2010

Tregua

Desde el pasado jueves, la ansiedad se ha ido apoderando de mí, ha sido inevitable, a pesar de haberme propuesto que esto no ocurriera. Hiperactividad, insomnio, apetito, sed… Todo, menos ganas de sonreír. Se me han hecho muy, que muy largos los días, hasta que por fin llegó el día de hoy, el día de.
Pocas veces he ido a la consulta de mi endocrino tan preocupado, o más bien tan asustado, esperando el resultado de la prueba del Thyrogen. En la sala de espera, se perfectamente cuando me toca, porque el intervalo de paciente a paciente se alarga considerablemente, señal inequívoca que el Dr se está leyendo mi historial, que supongo que se compondrá de abundantes páginas, por el tiempo que llevo y la cantidad de pruebas que me han hecho ya.
Oigo mi nombre y me echo a temblar, aún sin terminar de abrir la puerta… “los resultados no son malos…”, sonrisa y… bueno, el resto lo podéis imaginar.
La Tiroglobulina sigue alta, pero en el mismo valor que la última vez, en el límite de lo que puede apuntar actividad tumoral, pero no se ha movido a pesar del estímulo proporcionado con el Thyrogen. Me han dado una tregua de ocho semanas y han cancelado el PET que tenían previsto hacerme, si la prueba resultaba positiva.
Yo había cancelado un viaje que tenía programado para semana santa, pensando precisamente en que fuera positiva la prueba y a causa de esos resultados, no fuera el mejor compañero de viaje.
Ahora termino, porque hoy tengo que hacer algo especial, aunque sea algo tan vulgar como emborracharme, pero la ocasión lo merece.

domingo, 7 de marzo de 2010

Maldita Tiroglobulina

Llevo cuatro días intentando escribir esta nueva entrada y se queda solo en eso, en el intento. A ver si hoy es la definitiva. El pasado miércoles día tres, tuve de nuevo cita con mi endocrino, sus palabras al recibirme ya me indicaron que no iba bien la cosa esta del cáncer. “No tengo para Vd. ni buenas, ni malas noticias”; sí, estas fueron sus palabras de saludo cuando entraba en su consulta. Seguramente se trate de cómo ver el vaso, si medio vacío o medio lleno, aunque en esto del cáncer, creo que es mucho más prudente verlo medio vacío. O sea, que cuando una noticia no es ni mala ni buena, evidentemente buena no es y lo opuesto a bueno, es malo.
Yendo al grano, la parte buena de las últimas pruebas, es que ni en la ecografía, ni en la gammagrafía ósea, había indicios de que hubiera actividad tumoral. Pero la parte mala, es que en la analítica se volvía a apreciar otra ligera subida de la Tiroglobulina, situándose en un valor de 2,1 ng/ml. Valores que aunque no son altos aún, pero que se sitúan en el umbral de lo que podía ser una nueva actividad tumoral. Tengo que recordaros, que mi cáncer es un folicular de tiroides de células claras, que tengo extirpada la glándula tiroides en su totalidad, que como consecuencia directa, la hormona que produce el tiroides, la tomo cada día a través de una pastilla y que por tanto los niveles de Tiroglobulina en sangre, deberían ser inapreciables, o por debajo de 2 ng/ml. Luego ¿Qué significa la presencia de Tiroglobulina en sangre y que además vaya subiendo poco a poco, como es mi caso?, muy fácil: Que hay células tiroideas propias, cancerígenas o no, pero que con mis antecedentes es muy probable que sean cancerígenas y que en cualquier momento puedan comenzar a formar otro tumor, si es que no han comenzado ya. Esta por lo menos es mi teoría y supongo que la del endocrino, porque el porqué de la Tiroglobulina, no me lo han explicado nunca, me he tenido que empapar bien su funcionamiento a base de tratados de medicina.
¿Y ahora qué?:
Por parte del endocrino, hacer nuevas pruebas la próxima semana. Me van a hacer nuevos análisis con un hipotiroidismo provocado a base de Thyrogen, para ver la reacción de la Tiroglobulina, que de haber células tiroideas propias, la reacción que tendría que hacer es de una subida de Tiroglobulina considerable, y en función de esa subida, calibrar la posibilidad de qué puede estar pasando dentro de mí.
Por mi parte, está lo más difícil, por eso llevo cuatro días a ello. Primero se trata de encajarlo, que es lo que más difícil me ha resultado y luego tratar de seguir adelante barajando las mejores posibilidades y pensando que lo peor ya está superado. Supongo que es humano pensar así, auto-defendiéndose mentalmente, porque de lo contrario, sería para hundirse en una depresión de esas que andan por ahí y de las que es difícil salir. Mi primera reacción, ha sido la de cabrearme, tengo derecho a ello, luego a leer todo lo que he podido encontrar referente al tema y por último a asumir lo que hay y concienciarme de que lo único que yo puedo hacer, es aportar a mi mente paz y tranquilidad, porque otra cosa no puedo hacer. No puedo controlar mis células tiroideas si las hubiera, ni mi Tiroglobulina, ni mi tumor, si lo hubiera, por tanto, tranquilidad, vivir el presente que mañana está por llegar y no sabemos lo que nos depara. Han sido muchos los días, los que he vivido preocupadísimo por el futuro, tanto, que no me he dado cuenta del presente que estaba viviendo, así que termino ya, para irme al cine con mi mujer, eso es hoy y sí que lo puedo hacer.