viernes, 31 de julio de 2009

2007 no acaba bien y 2008 empieza peor.

Ya en el mes de octubre, me tocaba cita con el endocrino; éste, que aunque la analítica me daba bien, es un profesional al que le gusta asegurarse del todo, me envió a hacerme una ecografía del cuello. En noviembre me la hice y los resultados no eran nada alentadores. Se veía un bulto que podía ser perfectamente una recidiva del tumor. Con estos resultados, decidió hacerme otra con extracción de líquido para ver exactamente la composición de las células, ésta me la hicieron muy rápido, pero con la fatalidad de que no me extrajeron suficiente líquido como para analizar su composición, aún así el Dr. pensaba que era una recidiva y que había que actuar cuanto antes, me comento que lo consultara con el cirujano, para conocer su opinión al respecto. El cirujano, al ver los resultados, me dijo que no me preocupara, que ese bulto podía ser muchas cosas, todo, menos una recidiva del tumor, que él estaba muy seguro de cómo me había operado en el 2006 y que prácticamente era imposible que ese tumor se reprodujera.

Creo que fue esta discrepancia, la que me hizo sufrir tanto unos meses después. El endocrino en desacuerdo con el cirujano, me hizo repetir la ecografía, ya en enero de 2008, el día 25. Y ahora sí que sacaron líquido suficiente y estaba muy claro que era una recidiva del tumor y como anteriormente había pasado, parece que desarrollaba muy rápido. Puesto al habla con el cirujano, ahora sí que se tomó en serio el tema y se puso a organizar todo para operarme lo más rápidamente posible, e hizo un hueco, supongo que sacando a otro, para el día 5 de febrero.

Me advierte el cirujano que tiene que limpiar muy bien todo el perímetro del tumor, visto el resultado de la primera operación y que es posible, aunque intentará evitarlo, que tenga que tocar el nervio recurrente del lado izquierdo y que por supuesto esto conlleva la paralización de la cuerda vocal del mismo lado, que podré seguir hablando, pero con una voz diferente a la que tenía, una ronquera característica, pero nada más. Me hago a la idea, incluso grabo un par de vídeos (para los íntimos), con el fin de tener un recuerdo de mi voz original y tranquilamente espero el día de la operación.

jueves, 30 de julio de 2009

Comienza 2007, con muy buenas expectativas.

Al principio de 2007, me encontraba perfectamente, con muchas ilusiones puestas en este año y dispuesto a olvidar mi operación en 2006 y mi sesión de Yodo Radiactivo.

Mi primer objetivo lo puse en una Feria Profesional que se celebraba en Febrero y que tenía que enfocar para que fuera un éxito, profesionalmente estaba viviendo la mejor época y tenía que aprovecharla y disfrutarla a la vez. Me puse a ello y así fue, una feria perfecta, tanto a nivel de resultados como de relaciones y contactos que en un futuro serían muy interesantes.

Ya en el mes de Abril de 2007, mi endocrino de acuerdo con el cirujano y el equipo de medicina nuclear, me propone una nueva dosis de Yodo Radiactivo. Acepto visto que es lo mejor y que debo continuar atacando los restos del tiroides que hayan podido quedar en mi cuerpo, preparan todo y a mediados de mayo recibo una nueva dosis. La verdad es que no me interfiere mucho en mi trabajo, solo son dos semanas, lo que me va a privar esto y después podré continuar como si nada. Después de esta dosis, acudo al rastreo sobre el 24 de mayo y aquí se ve que hay bastante captación aún en la zona del cuello y aunque no le dan demasiada importancia, sí que es un dato para seguir atentos a la evolución por si acaso. Yo entre tanto me encontraba perfectamente, con muchas ganas de vivir y en perfecto estado físico. Me alegró mucho que me pusieran el próximo control a mediados de septiembre, así me podría organizar mis vacaciones en agosto y resarcirme de las del año 2006 que obviamente no me pude coger por precaución, debido al poco tiempo que había transcurrido entre la operación y el periodo vacacional. Así que me organicé un viaje a Dornbirn Austria (muy cerca del lago Constanza), con mi mujer y mi perrita, en coche, para el mes de agosto. No voy a escribir del viaje en este blog, no es el sitio, aunque de paso sí que puedo decir que fue maravilloso y que recomiendo a todo el mundo, para los que nos gusta conducir, un precioso viaje.

En septiembre acudo a mi nueva revisión, el cirujano, después de una exploración y la consiguiente analítica y aunque se aprecia una ligera tiroiditis, no le da demasiada importancia y me indica que tengo que volver a revisión pasados seis meses. Por tanto sigo haciendo mi vida normal, sigo disfrutando de mi trabajo y mi éxito profesional como si nada. Me sigo encontrando en perfecta forma física, por tanto decido olvidarme de todo, celebrar que me encuentro así de bien y a vivir.

miércoles, 29 de julio de 2009

Sin base científica.

Es una hipótesis mía, que no he corroborado con ningún especialista en el tema, pero lo cierto es que según la biopsia de mi tumor, éste estaba formado por diversos nódulos en forma de racimo de uvas y que por la calcificación que presentaban algunos, parece ser que podían tener más unos 15 años.

Mi teoría es la siguiente: Puede que este tumor estuviera sujeto en su desarrollo por alguno de los componentes del tabaco; nicotina, alquitrán, o algún que otro de los venenos que lleva añadidos. Y que al dejar de fumar, la ausencia en el organismo de este componente, alterase el metabolismo y acelerase su desarrollo. Hay que tener en cuenta, que entre el día 4 de abril de 2006, que dejo de fumar y el 20 de junio del mismo año, fecha en que fui operado, transcurren poco más de dos meses y pasa de ser un ligero bulto que se aprecia solo con el tacto a medir 10 x 15 x 7 cm. Comprendo que me estoy haciendo muy pesado con esta teoría, la he comentado con todos los especialistas que me atienden, sin que ninguno de ellos le haya dado importancia, o bien lo ha considerado simple casualidad, pero el hecho está ahí y dudo mucho que sea casual.

¿Merecería la pena investigarlo?

martes, 28 de julio de 2009

Año 2006, el descubrimiento

Después de darle algunas vueltas, he decidido escribir y publicar la historia de mi cáncer. He visto algunas publicaciones al respecto y como ninguna historia es igual a otra, aunque puedan ser parecidas, he llegado a la conclusión de que debo hacerlo y que seguramente, como a mí me sucedió, si alguien se tropieza con ella, pueda servirle de alivio, o de esperanza.

La historia de mi cáncer comienza en la camilla de una fisioterapeuta; sí, así sin más. Un 18 de Abril de 2006, cuando recibía masajes cervicales para atenuar tensiones musculares, mi fisioterapeuta, palpa con sus dedos unos bultos en la zona del tiroides, por lo que me recomienda que acuda cuanto antes a mi médico y valore la situación. Yo no le di mucha importancia, me encontraba muy bien, incluso contento conmigo mismo, pues hacía dos semanas que había dejado de fumar y me sentía muy orgulloso de haberlo dejado sin ninguna ayuda, solo con mi fuerza de voluntad.

El caso es que pasado el puente de mayo, acudí a mi médico, que sin darle demasiada importancia también, me envió al endocrino, especialista que si que le dio la importancia que tenía y que rápidamente me envió al cirujano. Ya en la consulta del cirujano, me tranquilicé bastante con las explicaciones que me daba, por el aspecto parecía un simple nódulo sin importancia. Preparó todo para operarme y extirparme el nódulo en cuestión, que se había convertido ya en un gran bulto (10 x 15 x 7 cm). Y el 20 de Junio fui intervenido quirúrgicamente, me extirparon el nódulo, junto a la totalidad del tiroides y a los cinco días fui dado de alta. No hubo ninguna complicación, todo fue a la perfección, salvo que al no tener glándula tiroides, estaba condenado a tomar una pastillita diaria para sustituir la hormona tiroidea.

Mi cuello 12 días antes de la operación

Fue a los quince días, cuando fui a la consulta del cirujano, tenía la Anatomía Patológica en su poder y fui informado de que ese bulto, había resultado ser un Carcinoma Folicular de Tiroides de células claras. A mí, carcinoma me sonaba a cáncer, pero creo que hasta los médicos tienen miedo a pronunciar la “palabra maldita”. Lo pregunté, ¿cáncer?, sí cáncer, pero puede estar tranquilo, ya me informaron que hay cuatro tipos de cáncer de tiroides y aunque el mío no era el más benigno, si que era el segundo más benigno en el ranking. Esto ante una enfermedad como el cáncer, os prometo que tranquiliza bastante. Total que nada, después de esto, unas dosis de Yodo Radiactivo, y quedará eliminado por completo de mi cuerpo.


El 28 de Agosto de 2006, recibo mi primera dosis de Yodo 131, con buena tolerancia, aunque por otro lado, dura experiencia. Aislado en una habitación, sin poder recibir visitas, ni a nadie, excepto la persona de medicina nuclear que me realiza las mediciones diarias, para controlar la radiactividad que va eliminando mi cuerpo. No recibo el alta hasta el viernes, día en que dejo de ser una amenaza radiactiva para con las personas, aunque debo mantener algunas precauciones de distancia como 10 días más.

Acudo de nuevo a revisión en diciembre de 2006, donde todo está bien, yo me encuentro bien, por tanto puedo pasar una navidad normal, con la familia y prácticamente olvidado de mi cáncer.